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MIS HIJOS ESTÁN HAMBRIENTOS


11.12.87

- ¿Jesús?
- Yo Soy.
- Jesús, por qué los medios de comunicación tienden a creer antes que los sacerdotes, teólogos... etc. ¿Te acuerdas Señor, cuando me preguntaste eso?.
- Me acuerdo.
- Cuando leen el primer libro quieren leer el resto. La mayoría de ellos rezan después de haber leído el primer libro. Incluso algunos que nunca en su vida rezaron. ¡Es maravilloso!
- Vassula, Mis hijos están hambrientos. Cuando ven Mi Pan lo toman para calmar su hambre. Si quieren más vienen a Mí 1 y Yo les doy todo lo que tengo.
- Señor ha pasado una o dos veces, que los que leen el Mensaje quieren compartir su alegría, después de su conversión, con un sacerdote. pensando que él se pondrá también contento. Pero se quedan frustrados al ver su falta de interés. De hecho, los desaniman.
- Vassula esos son los que Me hieren y Me atraviesan una y otra vez. Sufro lo indecible al ver que los que Me pertenecen Me rechazan. Ellos no tienen ya nada que ofrecer a Mis corderos.
- Sin embargo, Señor, a pesar de la actitud negativa y la falta de entusiasmo de los sacerdotes, eso no los desanima, porque encuentran paz al encontrarte a Tí. Pero les duele que sea así, especialmente al comprobar que los sacerdotes no saben nada de las apariciones, y se preguntan, con amargura, por qué la Iglesia no habla más de esto. Uno de ellos comentaba que sólo habla de esto en voz baja y "entre ellos".
- Sí, Vassula, Mis sacerdotes están reprimiendo Mis obras de la actualidad. Hija Mía, he dicho y lo repito que se guardan la llave del Conocimiento y ¡ni ellos mismos entran ni dejan entrar a ninguno de los que lo desean! Bloquean el Camino con su escepticismo, dudas e hipocresía. Los he perdido como hijos. Su sabiduría les ha cegado, perdiendo el camino que les lleva a Mí. Bienamada, sacrifica ahora todo 2 lo que tienes y reza Conmigo.
- Si, Jesús.

"Padre, que sea la paz el tema de sus discusiones; perdona su insinceridad.
Padre, no permanezcas a un lado si me persiguen:
Ven, acude en mi defensa,
3 quédate a mi lado.
Ilumínales y enséñales, para que se den cuenta de sus errores.
Tú eres Justo,
brilla sobre ellos, para que Te alaben y digan:
Poderoso es nuestro Dios, El Altísimo,
que quiere ver a Sus hijos en Paz.
Alabemos al Señor, que desciende para unirnos:
alabemos al Señor, que viene para anunciar
Sus obras de hoy. "Amén".

- Ven, Bienamada, búscame más tarde. Acuérdate ahora de Mi Presencia. Te amo, hija Mía.
- Si, Señor, me acordaré.



1 por medio de la oración
2 dejar mi trabajo en la casa que está bastante retrasado, la comida de mi hijo, a mi marido que está bastante enfermo quizá con hepatitis -ya casi me iba a ir-
3 defendiendo Su Palabra, no a mi..